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Entrevistas

[ENTREVISTA] Esteban Vargas Roa: La moda coreana a través de la cámara de un chileno

Desde el 18 al 23 de marzo se realizó por primera vez en formato híbrido el espectáculo de moda «Seoul Fashion Week Fall/Winter 2022» que tuvo de embajadores a la modelo Sora Choi y al actor de «Squid Game», Lee Jung Jae.

En 2015 fue presenciada en vivo por el fotógrafo chileno Esteban Vargas Roa, quien ha recorrido y registrado con su cámara el exterior e interior de distintas semanas de la moda. Algunas han sido la de Tokio, Japón; y Nueva York, Estados Unidos.

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En una entrevista exclusiva con UnniePop, nos compartió su experiencia laboral en Fashion Weeks, su interacción con una conocida modelo coreana y nos adentra a su universo fotográfico inspirado en la cultura oriental.

EL DETRÁS DE CÁMARAS DE UNA FASHION WEEK

En compañía de una cámara análoga de 35mm, Esteban Vargas Roa ha construido una extensa carrera que abarca imágenes de paisajes, retratos y moda. Postales que capturó en cada uno de sus viajes al extranjero.

Su trabajo está enfocado principalmente en la moda, área para la que presta servicios a revistas para cubrir Fashion Weeks. Asistió a Milán, Nueva York, Tokio, Seúl y más. Por otro lado, también labora en campañas publicitarias de tiendas de ropa en Chile, como H&M y Sevali, firma nacional.

Toda la gestión para ir a semanas de la moda iniciaría bajo su propia iniciativa de acuerdo a sus viajes hacia las ciudades en que se realizan los eventos. Las fotografías de aquellas experiencias fueron publicadas en L’Officiel, i-D, Mor.bo y vice, entre otros medios.

¿Qué dirías que es lo más complicado de trabajar en semanas de la moda?

Los calendarios de las semanas de la moda son muy exigentes. Tu día comienza muy temprano, y termina por lo general en algún after party, que es el momento más distendido de la jornada, donde puedes conocer gente y generar redes de contacto. Además, tienes que editar y entregar el material realizado en el día lo más rápido posible, porque la inmediatez es clave en este tipo de oficios.

Sumado a lo duro que es trabajar con jet lag, que en el caso de Corea es de 12 horas de diferencia. Eso es lo más complejo para mi.

Trabajaste en distintos medios para la semana de la moda, como la de Milán, Nueva York, Seúl y más. ¿Qué cosas dirías que diferenció a cada una?

Cada semana de la moda tiene un carácter diferente, definido por la esencia de la capital, la cultura, el clima y por supuesto, sus diseñadores.

En el caso de Seúl, que tiene una semana de la moda bastante nueva en comparación a otras grandes ciudades, lo más característico es su capacidad de generar nuevas tendencias. Los coreanos tienen una especial cualidad para tomar tendencias foráneas, reformularlas y devolverlas al mercado con un giro fresco.

¿Tuviste choques culturales? ¿Cómo te comunicas con las personas en la Fashion Week? ¿Cuál fue el desafío más grande?

Las primeras veces fue algo difícil. Muchas veces el inglés ayuda, pero siempre hay circunstancias más complejas en las que es difícil entender o darse a entender.

Por suerte, con el tiempo, cada vez tengo más amigos en la industria coreana, quienes me han ayudado mucho con las gestiones previas o incluso trabajando en set, donde la experiencia se hace mucho más afable. Aunque por lo general, todo el mundo está dispuesto a ayudarte y facilitarte la experiencia.

EL DEBUT FOTOGRÁFICO DE ESTEBAN VARGAS ROA EN SEÚL

El evento de «Hera Seoul Fashion Week 2015» fue su primera aparición en un desfile de la moda en Corea del Sur y en Asia, donde también visitó Japón. 

El espectáculo de Hera fue explorado por el fotógrafo desde el street style (estilo callejero), que se puede apreciar en el exterior de las instalaciones o el lugar del desfile. 

Capturó la vestimenta en un cuerpo y, como proyecto personal, surgió la toma de imágenes de personalidades con una esencia atractiva. Un año más tarde las expuso en una exhibición de retratos en primer plano.

En 2017 y 2019, Esteban Vargas Roa se introdujo detrás de las paredes que separan el desfile con el personal que se prepara y está a punto de salir a modelar diseños despampanantes.

Dentro de tu experiencia, figuran trabajos en terreno en el interior y exterior de la semana de la moda en Seúl. ¿En qué se diferencia trabajar de ambos lados? ¿Cómo es el ambiente que se vive durante la realización?

Cada vez que viajo trato de sacar el mayor provecho de la experiencia, así que por lo general hago coincidir mis fechas con la semana de la moda, y además intento hacer algunos contactos previos vía Instagram, para poder fotografiar alguna editorial de moda, o un test shoot con un rostro interesante.

Ambas experiencias son exigentes y desafiantes.

Por un lado cubrir un Fashion Week es dedicar el 100% de tu día a aquello. Tienes shows durante todo el día, y si quieres entrar a backstage hay que llegar por lo menos 2 horas antes del inicio de la pasarela, porque el acceso es restringido.

Por otra parte, organizar una sesión en una ciudad desconocida es un desafío tremendo. Para empezar, tienes que lograr armar un equipo de talentos locales, entre modelos, maquilladores y estilistas, que crean y estén dispuestos a colaborar con tu visión. Después, hay que pensar en la logística, las locaciones o estudios, y todo lo que requiera la idea creativa de tu sesión.

Por suerte, trabajar en el rubro creativo y artístico en Chile requiere de un gran nivel de autogestión. Esta “escuela” me ha ayudado a poder concretar todos estos proyectos cuando estoy fuera.

Has fotografiado a modelos que son conocidos a nivel internacional, como Yoon Young Bae, Irene Kim, Sora Choi y Han Hyun Min. ¿Cómo describirías tu experiencia al trabajar con conocidos rostros del K-Fashion? ¿Alguna anécdota?

Estar en el backstage te permite tener una perspectiva preferencial del desfile, y aunque es un momento de mucha adrenalina entre ensayos, maquillaje y pruebas de vestuario, lo más entretenido para mi es encontrar ese segundo para retratar los diferentes castings detrás de cada show.

Desde mi primer Seoul Fashion Week, comencé a capturar retratos de los chicos y chicas que, a mi ojo, eran los rostros más interesantes de la temporada, porque siento que mucho más allá de las prendas, la cultura coreana también vende nuevos códigos de bellezas.

He tenido la suerte de ver crecer la carrera de modelos como Xu Meen Kim (@xumeen), Lyul Im (@lyuldong) o Taemin Kim (@taemeen), entre muchos otros, quienes pasaron de ser new face en la industria coreana a grandes rostros de campañas y pasarelas de nivel internacional.

Una de mis favoritas es Irene Kim. Hace unos años, me tocó cubrir 3 semanas de la moda en la misma temporada y nos encontramos un montón de veces, en diferentes ciudades y pasarelas. Al final nos veíamos y ella me decía “Wow! You are here too! You are doing great this season!”. Muy tierna. 

LA INFLUENCIA DE ORIENTE

La práctica de Esteban Vargas Roa en la fotografía comenzó en la adolescencia, cuando su padre y madre le regalaron su primera cámara análoga. Mientras que la influencia de países orientales lo ayudaron a forjar su identidad como fotógrafo.

Anteriormente has mencionado acerca de tu gusto por la cultura asiática, que también te ha inspirado y motivado para tus trabajos. ¿Qué es lo que más rescatas de esta, y cómo dirías que se refleja en tus fotografías?

Más allá de los viajes, hay mucha influencia en mi imaginario visual que proviene de oriente. Ya sea de manera intuitiva o consciente, en mi trabajo hay muchas citas a los mangas que leía cuando niño, los artistas o fotógrafos que me inspiran o la música y el estilo en Asia. 

Hay una manera de entender y apreciar la belleza que diferencia a occidente y oriente. Algunas de esas perspectivas divergentes, convergen en mi método de creación, desde lo conceptual a lo más técnico o compositivo.

DE LA CÁMARA AL PAPEL

La relación de Esteban Vargas Roa con Oriente comenzó en su infancia por su fanatismo en el anime japonés. Luego se vio interesado en la estética musical coreana y en la fotografía y arte chino. Lugares lejanos e idealizados se volvieron utópicamente reales a través de su lente, los que mostró en una exposición (2016) y en un libro (2018).

Publicaste tu primer libro “A diagonal trip” y mencionaste que es una introducción a tu universo fotográfico. Al día de hoy, ¿cómo describirías tu universo?

“A diagonal trip” se formula sobre una pregunta que me hago constantemente: “¿Por qué me siento tan atraído por la cultura pop en Asia?”. Desde niño que consumo manga, anime, música, tendencias, etc. que provienen desde Oriente. 

De adulto, cuando tuve la oportunidad de viajar, e incluso poder trabajar mi oficio en estos lugares, terminé reconectado y entendiendo cuánto había repercutido en mi toda esta fascinación infantil por la cultura asiática. 

Este gusto se había transformado en una especie de refugio. Un lugar lleno de referentes e inspiración, que en su momento eran muy difícil de encontrar en mi cotidiano.

Este libro conecta ese mundo de fantasía, asociado a la niñez, con una versión adulta, con mi trabajo ligado a la moda y a la creación de imágenes, haciendo un cruce entre estos dos universos a través de la fotografía. 

Tuviste tu primera exhibición “miguk”, que mostró los encantos de la moda coreana tras tu visita en el país y tu trabajo en torno a la Fashion Week de 2015. ¿Qué fue lo que más te llamó la atención del K-fashion?

“Miguk” fue una exhibición fotográfica de retratos, respaldo de mi primer viaje a Asia, y mi primer encuentro con la semana de la moda de Seúl.

Fue increíble poder encontrarme en vivo con todo ese torrente de información con el que hasta el momento, solo había logrado acceder por medio de las redes y el internet. 

Era el 2015, y las k-trends comenzaban a masificarse rápidamente. En Chile, ya era común encontrar grupos de jóvenes practicando coreos por el centro, y adoptando tendencias de vestuario y estilo coreano a su día a día.

Me pareció inspirador poder apreciar cómo estas nuevas iconografías viajaban tan rápidamente y repercutían en la identidad de personas que están al otro lado del mundo.

EL CAMBIO EN LA MODA

La industria de la moda está en un movimiento constante. En el caso de la coreana, ha recibido mayor atención gracias al pop coreano, sus artistas y asistentes de vestuario, quienes proponen nuevas tendencias e incluyen la confección nacional para cada regreso musical. Lo que es replicado por la fanaticada para recrear el estilo de sus cantantes preferidos.

Con la popularidad de la ola coreana, muchos fans se han interesado paulatinamente en la moda, sobre todo en los estilos de los artistas de K-pop. ¿Qué destacarías de la moda de Corea del Sur que no se vea en América Latina?

A mi ojo, los coreanos tienen un sentido de la moda más incorporado en su cotidiano que los latinos. Están muy ávidos a las tendencias del momento y se preocupan bastante de la impresión que dan por medio del vestuario.

Personalmente me encanta como definen la elegancia y estilo en una versión sobria y cómoda. Suelen vestir siluetas holgadas y limpias. Saben llevar muy bien el oversize y no necesitan revelar demasiado para sentirse atractivos.

Anteriormente mencionaste que tu interés por los rostros de modelos de Corea del Sur habría comenzado en 2012 durante el Milan Fashion Week. Desde ese año hasta la actualidad, ¿qué cambios has podido notar en la industria?

Seguramente lo que más ha cambiado en estos años es la repercusión y la relevancia que ha tenido la cultura pop coreana a escala global.

Hace 10 años, casi nadie hablaba del K-pop, o el K-beauty. Ahora, hay personas de 60 años fanáticas de los doramas coreanos. Ese paso de una subcultura de nichos a una tendencia transversal me parece fascinante. 

Ese crecimiento también se siente en la industria de la moda, teniendo a modelos provenientes de Corea entre los rostros más cotizados, o poniendo el ojo comercial en marcas como Min Ju Kim, Hyeun Seo o Juun J.

Si tuvieras que elegir una fotografía que represente toda tu carrera hasta la actualidad y otra que represente la moda coreana, ¿cuál escogerías? ¿Por qué?

No creo poder elegir una sola foto tan representativa, pero me encanta esta toma que hice con un amigo mientras caminábamos en un tarde lluviosa por Shibuya, en Tokio. Siento que captura muy bien la esencia del momento. 

Y por otro lado, este retrato de Irene Kim, en un backstage de Seoul Fashion Week engloba gran parte de las tendencias de moda y belleza en Corea en aquella temporada, coronada por los tonos pasteles. Ahora todo es más saturado y neon.

Para las personas que quieran dedicarse a la fotografía, ¿qué consejos les darías? 

Me parece importante entender que no hay una fórmula para crear una carrera en fotografía contemporánea. Mientras más conectado estés con tus inquietudes personales, más original e interesante será tu exploración en este campo.

Hoy Esteban Vargas Roa cuenta con 12 años de experiencia y su portafolio abarca campañas publicitarias, instalaciones, sesiones fotográficas con artistas, paisajes, exposiciones, entre otros. Y todas reflejan su identidad como fotógrafo con un estilo de tonalidades cálidas.

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Rosa Carvajal
Escrito por

Redactora en Unnie Pop. Estudiante de periodismo y fan del entretenimiento surcoreano.

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